El concepto de «Amor» ha variado mucho a lo largo del tiempo, y más concretamente en los últimos veinte años, pero tras millones de años, la Humanidad sigue sin comprender realmente lo que es, confundiendo el Amor con falsas imitaciones que lejos de asociarlo a su esencia, lo separan. Y ahí entra lo que se conoce como los «juegos» del EGO.
Imagen de Gerd Altmann en Pixabay.
Aviso de que voy a ser algo dura, pero no más de lo que necesariamente la vida tuvo que ser conmigo para aprender esto. Es necesario. Y doy gracias porque sólo así pude entender y sacar mucho en claro.
Ser Amor
Venimos a Ser Amor, a confiar, a dar y a recibir AMOR. Punto. No hay más. Uno se entrega, sin renunciar a sí mismo y con la verdad por delante. Lo demás, en plan «empiezo dando todo», luego te retiro atención, luego vuelvo… y demás estrategias que nos ofrece el bombardeo distorsionado que nos llega a través de las redes sociales, y que lejos de Ser la encarnación y esencia del Amor, fomenta, inspira e insta desde esa distorsión, a «separarnos» de él. Aunque las redes sociales son neutras, usadas desde el miedo y la inconciencia, son un buen medio para evadir, ocultarse y apartar a los demás, en lugar de favorecer la comunicación, que es para lo que se supone que están.
Por ello, el problema no son las redes, sino la mentalidad de inconciencia que opera desde el miedo. El problema es lo que la mayoría reproduce en este «videojuego» que es la existencia. Sólo son juegos mentales y estrategias de ego para manipular. Y el ego no es malo, es necesario para operar en el plano material, pero lo que es oscuro es no entender la función del ego, y dejar que los instintos más bajos del mismo, decidan por nosotros, en lugar de nosotros integrarlo, siendo conscientes de su luminoso poder, y usándolo a nuestro favor. No unir EGO y SER, implica necesitar recurrir a juegos. Y el Amor no opera jamas así.
El Amor no manipula, no enseña a dar una de cal y otra de arena para hacer que te vean, aprecien o sostengan interés. La sociedad creyendo que avanza en Amor sólo va hacia atrás con todos estos juegos, intentos de recibir valor y de llamar la atención.
El Amor va mas allá de todas estas pantomimas del tipo: evitar la confrontación, poner excusas, hacer contacto 0 como castigo y no como espacio para procesar emociones, mentir, ocultar, desconfiar, crear y usar redes para investigar al otro sin que el otro lo sepa, el famoso «benching», «ghosting», «orbiting», forzar la no comunicación hasta que el otro se agota, rompe el contacto y culparlo, castigar de varias formas, forzar y demás manipulaciones…
Cuando amas, y ella o él te ama, no hay bloqueos ni tantas tonterías ni miedos a retener, a que se vaya, ni miedos a que el otro se acerque un mínimo para conocerte, darse a conocer e interactuar. Si el otro se va, es porque no está alineado, o si se va, es porque uno no lo está al intentar «manipular» para conseguir este resultado o el otro de esa persona, en lugar de vivir el presente y disfrutar del tiempo con la persona si naturalmente se presta, sin tanta desconfianza. Eso es coocrear desde el miedo. Cuando sientes que necesitas hacer algo para atraer atención, ya sea manipulando, o ya sea apareciendo y desapareciendo para hinchar al ego herido, en lugar de fortalecerlo y curarlo.
Un ego sano no necesita juegos, sólo estrategias de andanza de ruta. Si el Amor surge, surge en confianza y cada uno asume su parte de responsabilidad consigo mismo y con el otro, sin tonterías, intermitencias, distanciamientos, poner a prueba o juegos laberinticos de ego. Hay que entender que la mayoría cree que eso es amor, pero es miedo. Un miedo atroz que todos tienen en común: no comprender la «pérdida», y que conduce a ejecutar las acciones más violentas hacia uno y hacia el otro, desde el extremo pasivo al activo.
El Amor no manipula, no desconfía, no fuerza, no esconde
El Amor no manipula, no desconfía, no fuerza, no esconde. En el momento hay duda o desconfianza, tuya o proyectada por el otro, nunca tiene final ni proceso sano, duradero y estable. Y si hay dudas, es una oportunidad perfecta para ponerlas sobre la mesa. Si uno o ambos están sin confrontar ni hablarlo, aún cuando se estén conociendo, ¿quién esta desconfiando entonces? ¿es eso amor? ¿y no será miedo? ¿Cómo puede terminar bien si ya desde el principio empezamos así?
El valor, la comunicación y la conciencia se entrenan, y no es una cuestión de género, sino de conciencia de las Almas.
El valor, la comunicación y la conciencia se entrenan, y no es una cuestión de género, sino de almas. Si amas de VERDAD a alguien sin tonterías, y sientes que tienes que hacer todos estos juegos, créeme que por ahí no es. Ni por tu parte, y tal vez par la del otro si sigue el juego. No es por esa persona si sólo reacciona a eso. Y no es por ti mism@, porque te desalineas de ti, de tu Ser al creer con miedo, que necesitas hacer eso para estar con alguien que realmente te merezca la pena.
Un hombre o una mujer consciente que merezca la pena de verdad hoy en día es una perla, un tesoro, y como tal, no es fácil de encontrar. Hay que toparse con muchas conchas vacías o llenas de «basura» en el fondo del mar. Encontrar una persona que valga la pena requiere de saber esperar, de entrenarse, de saber identificar una perla verdadera de muchas falsificaciones, en una sociedad donde casi todos se esconden, siendo fomentado por las redes sociales y los miedos y traumas de aquellos que las crean y ejecutan, para los que, con los mismos traumas de desconfianza y miedo, necesitan usar para relacionarse constantemente a escondidas y poner distancia cada vez que se sienten incómodos.
Se trata desde el Amor de creer que ahí está esa persona adecuada para nosotros, de no parar hasta que aparezca. De desapegarse, pero de continuar receptivos y abiertos. Y de estar presente siendo responsable y asertivo, dispuesto a confrontar, sea en la distancia o en presencia física.
Encontrar el Amor: hombres y mujeres perla
Hay hombres y mujeres perla. ¿Dónde estamos? Cansados, necesitando apartarnos de tanta mierda (con perdón), de tanto juego mental de manipulación, perseverando, intentando encontrarnos como podemos, intentando no perder ni la fe ni la esperanza, «aguantando», «esperando» por alguien que valga la pena para compartir la vida. Yendo hacia el Amor, simplemente SIENDO AMOR.
Imagen de Natalia Lavrinenko en Pixabay.
¿Queréis Amor? Salid de todos estos juegos de inconciencia que no son Amor. Pero YA. Si todos salís de ahí, os encontraréis más arriba, donde está el Amor de pareja, desde tu Amor por ti. Cuando te ames tú y la otra persona haga lo mismo, y salgáis del nido de «víboras» (que nadie me malinterprete, todos somos seres de Luz, pero muchos siguen mordiéndose unos a otros, y a sí mismos con estos juegos) del 99’99% de la población mundial.
Aquí comparto un podcast de mi canal de Youtube que hice, que puede ser aún más profundo y esclarecedor, acerca de por qué la mayoría de gente, especialmente los que más se dejan llevar por un condicionamiento del que ni siquiera son conscientes, no buscan comprometerse. Pero que no cunda el pánico, no todos rechazamos el compromiso, porque hay algo más que sabemos…
https://www.youtube.com/watch?v=T95BPyZFSl0&t=23s
En mi canal podrás encontrar más podcasts sobre la diferencia entre el sexo y el Amor, y sobre Sexualidad Sana y Consciente:
https://www.youtube.com/watch?v=LXeatdCqf3I&t=3190s
https://www.youtube.com/watch?v=LqXJaGT64es&t=2289s
Ahora me dirijo a ti. Sigue avanzando y l@ encontrarás, donde pocos, o nadie más sepa buscar.
Imagen de Briam Cute en Pixabay.